Al entrar el aire frió dentro, lo que conseguimos es que el aire se quede remolineando dentro, y aunque algo de aire caliente sale, por los laterales, no conseguimos sacarlo tan eficazmente del todo.

Una forma mejor de refrigerar la pantalla es darle la vuelta a los ventiladores para que saquen el aire caliente y obligue al aire frío a entrar dentro.
La pantalla ahora se enfría rápidamente y mucho antes que de la forma con la que viene de fábrica.
